ccc

Mostrando entradas con la etiqueta Juan Echanove. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Echanove. Mostrar todas las entradas

Manolete (2012) de Menno Meyjes (por Aurea García Fernández)


Hay películas malditas en la Historia del Cine y una de ellas es sin duda Manolete figura señera del toreo en la postguerra española que marcó un hito en la forma de torear, como antes que él lo hizo Belmonte verdadero modernizador del arte del toreo.

Que un señor holandés se interese por una figura del toreo español ya es de por sí una rareza aunque si bien se piensa no lo es tanta pues ¿quién no ha visto o tal vez oído hablar del cartel de toros en el que figura como diestro el muy americanísimo cineasta Orson Welles? Si la memoria no me engaña en Galicia creo que fue el evento pero bueno eran otros tiempos, otras situaciones, y la cosa debió acabar como el rosario de la aurora.

Las críticas demoledoras han llovido sobre la película desde su estreno en Francia en el 2010 después de un sinfín de avatares judiciales por impago de la productora y después de hasta ocho montajes diferentes que al parecer hubo que hacer ¿quién aguanta eso? Y sin embargo...

Al fin el 24 de Agosto del 2012 pudimos ver la película en España y... oye, que la película tiene muchas cosas buenas, esa es la verdad verdadera, aunque también es cierto que no cuaja que no da en la diana pero !caramba! con semejantes dilemas judiciales y tantos dimes y diretes ¿cómo iba la peli a sostenerse en pie plenamente.

Luego hay otra cuestión y es la de que el director en ningún momento se plantea otra cosa que no sea la historia de amor apasionada y turbulenta entre el torero (al que si la memoria no me engaña se tildaba de homosexual) y la aspirante a actriz Lupe Sino, personaje que saca adelante con brío nuestra Pe, si bien su físico está muy alejado del de la tal Lupe si hemos de hacer caso a las fotos de la época.

El director Menno Meyjes no se plantea otra cosa que no sea la historia amorosa entre un hombre taciturno enamorado de la muerte y una mujer joven enamorada a tope de la vida.

El que vaya buscando otra cosa en la película se equivocará. Nada de planteamientos taurinos de altos vuelos, nada de la España miserable y derrotada de la postguerra salvo algún pequeño toque sobre el estraperlo de la recién descubierta penicilina que salvaba vidas pero que sólo se encontraba a precios desorbitados en "Chicote" y sitios así, o ese confuso amago policial de considerar a Lupe Sino una peligrosa republicana. Si alguien quiere saber algo sobre el tema del toreo que lea la maravillosa biografía (modélica en su género) "Juan Belmonte, matador de toros” que debe ir ya por la 4ª ó 5ª edición del desconocido y brillante periodista sevillano de la Generación del 27 Manuel Chaves Nogales. Ahí sí encontrarán sociología y planteamientos taurinos auténticos y verdaderos.

El arranque de la película engancha y de risas entre el público ni una, al revés, silencio y respeto, y hasta emoción contenida al menos durante la primera mitad que piensas por la buenísima fotografía y la estupenda producción artística que llegará a buen puerto pero no, las causas serán las que sean pero es evidente que el guión flojea, el montaje no hay por donde cogerlo y la peli patina sin remedio en un mar de confusiones y lugares comunes que la alargan sin esclarecer nada y sólo añadiendo confusión a la confusión, !una pena, de verdad!

No estoy de acuerdo con las críticas que ha recibido Adrian Brody pues está convincente dado el extremo parecido con el torero cordobés y lo mismo puede decirse del resto del reparto si exceptuamos a Nacho Aldeguer, que no da en absoluto la imagen ni el tipo "number one" del joven Luis Miguel Dominguín que ya apuntaba maneras.

Quizás los tiempos que corren no estén para trágicas historias de amor y muerte pero en verdad que estos personajes se merecían "su película" y desgraciadamente no la han tenido. 

¿Te ha gustado esta crítica? ¿Quieres leer más críticas de Aurea García Fernández? Pulsa aquí

Alatriste (2006) por Bakunin


Un suspenso para los personajes de Pérez Reverte y los actores de Díaz Yanes. Los libros de Alatriste son aceptables, sin pasarse. Además he leído otros tres títulos de Reverte y sí, escribe bien, pero sus personajes son planos, sin chispa, sin esa energía necesaria para enganchar al lector. Como huevos fritos sin sal o una fabada sin chorizo ni morcilla.

No valoro la película por sus secuencias de acción, que sólo son pasables, sino por el ritmo tan inadecuado y por el flojo trabajo de los actores. Javier Cámara produce hilaridad. Ariadna Gil bochorno. Unax Ugalde bascas (invitación al vómito), el cual hace una interpretación pésima de Iñigo y al que sólo le falta decir “¡qué guay!¡mola un mazo!”. Y el Vigo Mortensen es el único que se salva a medias no siendo un actor de mi devoción.

Si Díaz Yanes se hubiera limitado a llevar a la pantalla el primer libro de Alatriste seguro que habría salido una película más redonda, más sólida, menos ininteligible para los que no han leído la serie... Y le habría dado pie para realizar Alatriste 2, Alatriste 3, etc. Pero incomprensiblemente, con el consentimiento de Pérez Reverte, hace una mezcla confusa a la que falta metraje para abarcar tantas páginas. No es un film para recomendar a los amigos.., tampoco a los enemigos (a éstos es mejor recomendarles "Eragon", próximo título a rejonear).

Alatriste (2006) por El Despotricador Cinéfilo


No creo que sinceramente Alatriste sea una mala película, y eso que reconozco avergonzado que fui predestinado a que no me gustase, porque estaba seguro que habían hecho una gran chusca (vale, lo asumo, me aterra enfrentarme a una película española, y es que como muy bien dice el amigo Gonzalo en su crítica la amplia mayoría de las películas españolas deberían terminar en vez de con "Fin" con la palabra "Por fin"). Por ello, cada vez que un film español me gusta (y de hecho algunos son magníficos) siento una doble sensación de alegría y sorpresa, lo que no me pasa, lógicamente, con obras de otras nacionalidades.

Es indiscutible que el cine español hay de todo, por una parte nos encontramos soberbias Obras Maestras, por otro lado películas espléndidas y magistrales, y por desgracia existe un altísimo porcentaje de películas soporíferas, pues la mayoría de nuestros autores no saben que es eso del ritmo (al parecer hacer cine español, y parte del Europeo, es sinónimo de una arritmia tan flamante que la sangre no llega a correr por el celuloide, por muy hábil que acabe siendo el montador de la película).

Y eso era lo que más miedo me daba de Alatriste, me preguntaba ¿una película de aventuras de capa y espada hecha en España con el ritmo, dinamismo, precisión, acción y eficiencia que se necesita tener para este tipo de género?. Pues me alegra comprobar que me equivoqué, porque la película tiene un magnífico ritmo, todos los actores están muy bien y sobre todo es entretenida, pero claro, han cometido unos fallos que en mi opinión jamás hubiesen acometido el típico film hollywoodiense de estas características.

Para empezar, si las novelas de Perez Reverte sobre el personaje de Alatriste son varias (creo que son 6 ó 7) entonces ¿para qué condensar en una sola película todas sus aventuras? es de tontos, es romper la gallina de los huevos de oro (y más en un producto tan marcadamente comercial como este). Cualquier productor medianamente listo podría haber hecho, al más puro estilo de "Harry Potter", una película para cada novela y así se obtendrían ingresos y pingues beneficios económicos todos los años, pues la gente iria a verlas, y la recaudación de la anterior produciría el presupuesto de la siguiente. ¿Por qué me irrita eso?, pues porque la película al condesar y embutir en una sola historia todas las novelas va a toda velocidad, pasan apresuradamente multitud de acciones, hechos, personajes y sucesos que habría que haberlos tratado y desarrollado con más calma, tiempo y nitidez, y acaba resultando una sucesión vertiginosa de acontecimientos que no te da tiempo a digerir y que te hace desconectar (al menos parcialmente) de lo que estás viendo.

Y el otro gran error sin duda es de casting, y tengo que reconocer que el casting no puede ser más acertado, todos los actores están magníficos, espléndidos y muy ajustados en sus personajes, incluido Viggo Mortesen que a mi particularmente me encantó su voz entre susurros (le aportaba cierto misterio y dignidad). Pero entonces, si el reparto es tan correcto y acertado ¿a quien se le ocurre meter ahí con calzador a una actriz tan mala y limitada como Ariadna Gil y además tan inadecuada para ese papel?, nunca entenderé como esta actriz tuvo cierto prestigio en la década de los 90, pues acumula todos los requisitos para ser una mala actriz, es decir, ausencia absoluta de carisma, inexpresividad máxima y nula calidad interpretativa.

Y es que, aunque cada vez nos acercamos más al estilo de nuestros maestros hollywoodieses en talento y presupuesto, seguimos teniendo unas carencias ¿llamémoslas logísticas? que nos hacen tropezar y no alcanzar la perfección y factura que desprende cada producción americana, pero ¿quién sabe?, quizás llegue el día que hagamos trabajos de género mucho mejores que los suyos, pero para eso habría que empezar teniendo una industria en condiciones e ir acabando con tanto soporífero cine de autor intelectual.