ccc

Mostrando entradas con la etiqueta Cameron Diaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cameron Diaz. Mostrar todas las entradas

Vanilla sky (2001) por El Despotricador Cinéfilo


Nunca he entendido como el cine americano siendo indiscutiblemente el mayor creador de cine de calidad que existe ahora y siempre (es irrefutable que por cada Obra Maestra que hay de cine europeo o asiático, hay 99 Obras Maestras americanas) pueden ser tan rematadamente mediocres, cutres e inútiles a la hora de realizar remakes de films de éxitos de otras nacionalidades.

Se supone que un remake se realiza para superar con creces (o al menos levemente) al original, o para aportar elementos mejores de las que adolecía el film original, pero hasta ahora no creo haber visto un remake americano que sea, no ya superior a la película que revisiona, sino que todos son infinitamente inferior a los remakeados. Incluso en films tan netamente americanos como la francesa Nikita el remake americano fue infumable, y solo películas tremendamente infieles (como Los siete magníficos) consiguen honrar un poco a la película que les precede.

Pero nunca hasta Vanilla sky me había irritado tanto un remake americanizado, y eso que ya de por si Abre los ojos era una película neta y totalmente americana (y es que la maravillosa influencia spielbergiana de mi admirado Amenábar es indiscutible), pero si el film de Amenábar era tremendamente original, impactante y disfrutable (como dijo mi amigo Ángel en su día: "no me he enterado de nada pero que bien me lo he pasado viéndola"), el de Cameron Crowe es un bodrio de tal calibre que sentí verdadera vergüenza del engendro que ha parido.

No se porque tengo cierta empatía y cariño desde siempre por Cameron Crowe (supongo que será por haber leído y releído docenas de veces su magnífico libro de "Conversaciones con Billy Wilder"), porque como cineasta su cine desprende una pretenciosidad y prepotencia que no se de dónde la sacará, porque todas sus películas (a excepción de algunos aciertos parciales) son aburridas, previsibles, tendenciosas y sumamente banales, incluso su mejor film (Casi famosos) se me antoja más un acierto de guión (donde transmite brillantemente sus experiencias autobiográficas como cronista de la revista "Rolling Stone") que como director, donde su mediocridad florece por todas partes.

¿Qué despotricar sobre Vanilla sky?, pues sería mejor decir sobre lo que no despotricar, pues lo único relevante es la selección de canciones que acompaña al film (es lo mínimo que se le puede pedir a alguien como Crowe, en especial la de McCartney), y eso que (aunque parezca increíble) a mi Tom Cruise me gusta mucho como actor (me parece un actor solvente, que no es poco), pero es insalvable ese amago de guión que coge lo peor de lo peor del guión de Amenábar, y encima se regodea en ello, no ofreciendo en ningún momento ni misterio, ni tensión, ni intriga, ni miedo ni tan siquiera emociones básicas. Todo es frialdad, está dirigida con desgana, es como si al empezar a dirigirla se diese cuenta de que era imposible igualar (no ya superar) a Abre los ojos y haya hecho una realización mecánica, fría, despersonalizada y sin el menor sentimiento, es decir, hacer cine como quien hace churros.

En fin amigo Cameron, habrá que seguir queriéndote por tus conversaciones con Billy Wilder, porque como cineasta pocas emociones y sentimientos nos vas a arrancar.

Algo pasa en Las Vegas (2008) por José Luis Martínez Orea


Inicio mi colaboración en El despotricador, empresa familiar pero abierta al infinito, con la crítica de una comedia que se exhibe estos días en los cines de España: ALGO PASA EN LAS VEGAS de Tom Vaugham.


Es una comedia romántica hecha a la medida de la protagonista Cameron Díaz,propósito que hasta los traductores del título en español (en el original What Happens in Vegas) han forzado haciéndolo coincidir con aquel "Algo pasa con Mary" (1998), famosísima comedia gamberra que en su día lanzó a la protagonista. Claro los Farrelly eran otra cosa.

El comienzo es interesante, rápido. Nos mete en el ajo o el embrollo (in media res) como muchas de las comedias clásicas de Hawks, Wilder, Minelli, Bogdanovich, Edwards, con unos primeros minutos en Las Vegas prometedores, pero que, según avanza el metraje, la película se vuelve tópica, previsible, y que, algún diálogo chispeante, alguna réplica realmente cómica, algún personaje secundario (Rob Cordry) hay una sensación generalizada de que la película está muriendo por momentos: Y lo peor es que sus personajes impostan y sobreactúan al darse cuenta de esa muerte anunciada.

Cameron Díaz.¿Por qué los personajes abundantes son tan buenos para la comedia? ¿Por qué los que tienen la boca desbocada, como un buzón de cartas, dan tanto papel? ¿Recuerdan a los dos buzones postales andantes que son Julia Roberts y Cameron Díaz disputándose el novio en "La boda de mi mejor amigo"? Sí Cameron es abundante en todo: los ojos se salen de la pantalla. Los brazos infinitos y las piernas larguísimas (vean las primeras escenas que bien camina con zapatos de tacón). A estas alturas con buenos directores ha aprendido ya a utilizar (movilidad, timidez, guiños, risas) su abundancia en la comedia.

¿Por qué aquí no? Lo peor es el montaje. da la sensación de que, cumplido el fin primordial de hacer una comedia de Cameron Díaz con Aston Cutcher, el nuevo guapo de moda, el joven marido de la talluda Demi Moore, todo lo demás ha salido fallido. Hay varias películas con distintos estilos en una. El final es el principio, no por el estilo, sino por aprovechamiento de descartes valiosos. Anacronismo en el maquillaje, como si la protagonista se hubiera ido a la playa a mitad de una escena. ¿Y que me dicen de la doble trama fallida? ¿Era necesario divorciarse y casarse dos veces? ¿Por qué en vez de ir los protagonistas frente al mar infinito a decir tonterías sobre amor y filosofía, no los manda otra vez a Las Vegas?.

Insoportable la segunda parte por la filosofía que desprende sobre la felicidad y el trabajo. Sobre la vida americana y la empresa privada. ¿Es mejor, más íntegro, trabajar en una ebanistería que en la bolsa? ¿Son así los jueces, los chinos integrados, los servicios sociales, las fiestas de empresa?.

Con ALGO PASA EN LAS VEGAS pasa que, si no la ve no pasa nada y, si la ve, tampoco. En fin, El Despotricador que mejor despotrique, buen despotricador será…