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Easy Rider (Buscando mi destino) (1969) por Vircenguetorix
Para ser diferente no basta con parecerlo, hay que serlo. El hipismo se cargó el mensaje orientalista y lo convirtió en un alegato hedonista. Luego vinieron las tribus urbanas, donde el llevar unas pintas determinadas era lo más importante para parecer alguien dentro del clan y situarse al margen de la sociedad, aunque en realidad muchos de ellos fueran en realidad unos niños burgueses que se aburrían.
Easy Rider es como una especie de aprobación moral de lo que uno hace, acostumbrados todos a saber que la ley no admite las drogas u otras actitudes disolutas, aquí se las presenta como modelo a seguir. Y el autoaplauso a uno mismo es lo que más vende, aunque la película esté filmada de una forma tan chapucera.
Cinematográficamente hablando Los ángeles del infierno de Roger Corman, con Peter Fonda también de protagonista, es mucho mejor que Easy Rider, pero tiene el problema que no se hace apología, sino se hace mera descripción narrativa, presentando virtudes y miserias, y eso molesta.
Aquí en cambio necesita un antagonista, para que sus héroes sean más esplendorosos, que mejor que los paletos de pueblos, todos ellos con muy mala leche, que se lían a tiros por las buenas. En cambio los urbanitas con sus motos... son hasta ecológicos como todos sabemos.
Dennis Hopper rivaliza en la cinta entre optar al premio a peor actor o director, sigo sin decidirme. Peter Fonda, al margen de presencia, no se le puede pedir más. Y al menos Jack Nicholson nos brinda todas las mejores secuencias de la película, y salva en parte el desastre catedralicio.
Lo de la “filosofía” prefiero no abordarlo, si ya me cuesta Kant de comprender no digo nada de la de Hopper. Además necesitaría un LSD y al camello le trincó la policía hace tiempo, el chico no hacía películas y tenía que ponerse en los baños de un garito, no en las fiestas de ricos en un apartamento de lujo de Hollywood Boulevard.
El resplandor (1980) por El Despotricador Cinéfilo
Sinceramente El resplador, a pesar de sus evidentes fallos, no me parece una mala película, cierto que el histrionismo de Jack Nicholson sea a veces insufrible y que Kubrick desenstructure muy incoherentemente la historia (sobre todo comparado con la novela, lo que provocó la ira del autor Stephen King en su día), pero me parece una buena película, porque al fin y al cabo a un film de miedo le pides precisamente eso: pasar miedo, y este film lo consigue, y además contiene momentos antológicos del cine de terror.
¿Y entonces no hay nada contra que despotricar de ella?, pues si, algo que hemos sufrido en España desde el día de su estreno, y es que El Resplandor tiene el dudoso honor de ser posiblemente la peor película doblada de la historia, con un doblaje abominable que echa a perder la película, y muchos se preguntarán ¿y qué culpa tiene el pobre Kubrick de esto?, pues aunque parezca increíble tiene toda la culpa.
Kubrick en su afán perfeccionista obsesivo quiere también controlar el doblaje de cada unos de sus films y se los encarga no a la industria del doblaje de cada país (y más en España que se puede decir con orgullo que es el país donde mejor se dobla del mundo) sino a (supuestos) reputados directores de cine de cada país, que sí, tendrán prestigio como directores, pero son pésimos como encargados de doblaje, y en el caso de El Resplandor la responsabilidad cayó en Carlos Saura que hizo, como ya he dicho, el que está considerado el peor doblaje de la historia (aún así, si se ven todas las películas de Kubrick a partir de La Naranja mecánica (1971) todos los doblajes son raritos).
Nicholson fue doblado horrorosamente por el actor de teatro Joaquín Hinojosa (afortunadamente no ha vuelto a doblar nunca más), y no menos horroroso fue el desquiciante doblaje de Shelley Duvall a cargo de Verónica Forqué (lamentablemente volvería a doblar una vez más al bebe de la película Mira quien habla ahora (Ropelewski, 1993), y lo que es peor: empezó su carrera como actriz de cine). Por supuesto las voces de los actores secundarios también chirrian continuamente por lo inadecuadas que son.
Y es que Kubrick, en su prepotencia abarcatodo, no entiende algo tan básico como zapatero a tus zapatos, y si cada profesión está especializada en lo suyo es por algo.
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