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En tierra hostil (2009) por Maximilian


Por un lado tenemos la historia de Avatar que nos cuenta como un grupo de humanos al mando de una corporación intenta extraer un valiosísimo mineral encontrado en el suelo de un planeta lejano llamado Pandora, para esto deben expulsar a los nativos Na´vi de su suelo sagrado a costa de lo que sea, una vez fracasado su intento de aculturalización proceden a usar la fuerza bruta para expulsar a los nativos. Los Na´vi con la ayuda de un grupo de humanos disidentes, todos al mando de un militar humano que decidió abrazar la cultura Na´vi, deciden iniciar un combate contra las fuerzas imperialistas, solo con la ayuda que les brindará su simbiosis con la naturaleza podrán tener una oportunidad.

Por otro lado tenemos la historia de The hurt locker (En tierra hostil) que nos cuenta los pesares de un escuadrón antibombas en Iraq, nos cuenta todo lo que tienen que atravesar para poder hacer su trabajo en un lugar donde son intrusos y donde toda cara es posiblemente la de un enemigo. Al inicio de la película ya podemos ver la muerte de un miembro del escuadrón, su líder de hecho, lo que pretende demostrarnos que la experiencia y pericia no es garantía de supervivencia en la Iraq ocupada, se plantea sobre todo el caos donde “la suerte” tiene su enorme cuota de influencia a la hora de vivir o morir.

En esta película el soldado es humanizado mostrándonos todas sus miserias, se lo muestra como una victima más de la guerra, y si llegase a sobrevivir a la misma seria para volver a casa a estar muerto en vida, con un hogar roto y una vida sin sentido.

Creo que huelga decir lo que voy a poner a continuación pero tengo ganas de escribir así que ahí vamos.

Tenemos a Avatar donde los militares imperialistas son malos, son de hecho unos terribles hijos de puta sin piedad, solo se mueven al mando de quien dicte las ordenes como si de piezas de ajedrez se tratase, sin corazón ni raciocinio, solo maquinas de guerra en un cuerpo humano, matarían niños en un orfanato si se los ordenase, no hay moral, no hay corazón, solo hay obediencia.

Después tenemos The hurt locker donde el soldado protagonista en una escena se hace amiguito de un niño iraqí vendedor de DVDs piratas, un soldado que es victima de su adicción a la adrenalina que le provoca desarmar bombas, claro el buen soldado no mata sin que le disparen, el solo desarma bombas ¡salva vidas! Además por culpa de la guerra ya no se siente pleno al lado de su familia, solo es feliz en el campo de batalla.

La película es una dura crítica a la política imperialista norteamericana que ocupa cuanto territorio le convenga, la otra se muestra a los norteamericanos como una victima más de “la guerra” (que ellos provocaron…).

Una película te hace pensar sobre nuestros nativos (yo soy de Argentina y al igual que en U.S.A. en mi país se los exterminó) y el mal que hicieron nuestros antepasados, nos hace replantear temas de actualidad como la devolución de tierras a los pueblos originarios. La otra película te quiere hacer pensar que los soldados invasores son humanos que sufren al igual que sufren los invadidos, claro, no te plantean que ellos decidieron acudir a un territorio invadido, que de ellos es responsabilidad lo que les pasa, no te plantean que el invadido no tuvo opción, que no le queda otra que encontrarse con gente que no habla su idioma, que no tiene su cultura, que arraso con sus ciudades, que mato a sus padres y hermanos, que portan armas y los miran como si fuesen ellos los que no tienen derecho a estar ahí.

El gobierno Norteamericano es conocido por manipular los medios, por hacer todo lo que este en su poder por torcer la mente de sus gobernados, por interesarle muchísimo la opinión publica. Muchachos, Avatar no iba a ganar nunca, nunca tuvo oportunidad, La Academia no es una excepción a los medios en control del gobierno norteamericano.

En tierra hostil (2009) por Aurea García Fernández

Cada día soporto peor la violencia y el cine bélico, con excepciones, no es el que prefiera, ¿por qué entonces me dejé convencer para ir a ver esta película? Había una razón soterrada quizás que era la de observar qué punto de vista adoptaba una mujer ante el fenómeno de la guerra y otra secundaria que era el hecho de que por primera vez en la historia de los Oscars se le daba el premio a la mejor dirección (hay tan poquitas directoras) a una mujer.

Pues bien, salí del cine con tan mal cuerpo que creo que aún no me he recuperado. Hubiera preferido no verla, la verdad. Se habla de las guerras como agentes de modernización de las sociedades y de los estados desde el descubrimiento de la espuela en la Edad Media a la terrorífica bomba atómica del pasado siglo, pero, señores a qué precio. Ante este fenómeno el ser humano ha reaccionado siempre de forma contradictoria, por un lado con fascinación, por el otro con horror. Ejemplo de lo primero sería el "ardor guerrero" universal que pudimos ver en las televisiones mundiales en las horas previas al ataque de Irak y de lo segundo el que millones de personas en muchas partes del mundo saliéramos a las calles para que ese ataque no se produjera.

Si bien es verdad que ese gesto masivo no sirvió de nada marcó un hito por lo inédito ya que por primera vez se puso en evidencia que el pueblo puede decir NO aunque no se le escuche !ya se le escuchará! (Lo de Vietnam fue diferente). Este horror que genera la guerra no ha conseguido sin embargo que se la condene de manera inapelable aunque se trate de regularizarla. Lo curioso de las guerras de ahora es que mueren más civiles (niños, ancianos, mujeres) que soldados ¿por qué? se pregunta mucha gente. La controversia que ha originado esta película es también curiosa. Bigelow tiene muchos "fans" a los que ha entusiasmado su película por su realismo, estilo documental, tensión permanente, realización hipnótica, etc, etc.

Por otro lado expertos militares norteamericanos afirman que está llena de errores básicos en su desarrollo así como en las acciones de los personajes: no les ha gustado nada. Luego están los que piensan que es pura propaganda de ahí la concesión de tantos oscares y los que piensan que la película es antibelicista cosa que dudo mucho dado que esta señora obvia cualquier disquisición moral o política, no denuncia nada ni explicita ni implicitamente: asepsia total, y las dedicatorias que hizo al recibir las estatuillas fueron elocuentes: "a todos los hombres y mujeres que visten uniforme etc...". Asepsia, neutralidad. Pero quizás esa frialdad con la que expone la violencia más atávica, pura y dura, vacía de cualquier creencia o valor y si me apuráis absolutamente superficial y gratuita es, la que al menos a mí, me pone los pelos de punta y muy mal cuerpo, la verdad.

Supongo que todos sabéis de sobra de qué va el tema: un reducido grupo de artificieros de élite desactivan bombas de la insurgencia en Bagdad. Nada de guerra, Bigelow focaliza todo su interés en el conflicto del sargento protagonista, en su adicción a jugarse la vida porque sí, sin ningún tipo de motivación, por puro placer adrenalínico, como una droga. Los que conocen el cine de esta directora afirman que "ese" es su tema: "la adicción" del tipo que sea (guerra, deporte de riesgo, etc) y así es en esta oscarizada cinta incluido el oscar al mejor guión. ¡Ah!, pero entonces ¿hay un guión? Yo es que entre tanto disparos, detonaciones, música a todo volúmen, vaivén histérico de imágenes, ruidos, oía solo frases dispersas, palabras clichés sin excesivo calado, no sé, pero sí, claro, eso sería en opinión de muchísimos el fantástico guión. !Qué fuerte, tú!.

Cada uno de los episodios desactivadores al parecer están muy bien rodados (los marines no lo creen así), crean muchísima tensión, te hipnotizan, eso dicen, pero faltan los nexos, o eso me pareció a mí, no sé, pero a lo mejor es que yo estaba deseando que acabase todo aquello o que me contaran de una vez algo con más sustancia pero no, la sustancia era eso, la mera "adicción" de un loco encantador (?) y completamente equivocado en sus apreciaciones como se ve en la errónea interpretación que hace del tema del "niño-bomba" y la que le monta al pobre hombre del puesto de DVDs que en su desesperación y terror por no entender qué quiere le lleva a casa del profesor que habla varios idiomas y podrá ayudarle pero él la lía, claro.

Lo mejor a mi corto entender la reacción de la mujer del "profe" y el coscorrón que le propina con la bandeja del té por necio, único detalle femenino desde mi punto de vista que se permite la directora dispuesta a que no se vea por ningún resquicio que la "peli" está dirigida por una fémina. Señores, esto sí que es "paridad", "igualdad de género" en estado puro. Yo que iba por si pillaba algo diferente, algún matiz nuevo respecto a la guerra y la violencia, menudo chasco, menuda ingenuidad... Nikolái Lilin, un joven dibujante y escritor checheno perteneciente a una étnia siberiana, los urcas, que fue trasplantada y depurada por Stalin, delincuente juvenil, soldado en Chechenia, refugiado en el Norte de Italia, lector de Dante y de poetas españoles como Lorca o Miguel Hernández, educado en la violencia más radical desde niño decía hace poco en una entrevista refiriéndose a las guerras vividas por él que eran muy difíciles de entender por ser guerras religiosas o raciales, y que para él era evidente que se estaba yendo para atrás, que se está volviendo a las Cruzadas.

Nuestro profesor de Ciencias Naturales en el Bachillerato, Don Abilio Rodríguez Rosillo siempre nos decía que el Progreso eran dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás, sí, pues va a ser eso que los humanos evolucionamos despacito, despacito pero bueno, en cualquier caso no hay que dejase achantar y poco a poco se van consiguiendo cosas ¿a qué sí?. ¿La película?,ya, pues no sé, a mucha gente le gustará pero yo sinceramente preferiría no haberla visto; no saqué nada en limpio que ya no supiera o hubiera visto y me dejó tan mal cuerpo...