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#Trainspotting Crítica de "Trainspotting" de Danny Boyle (por Handmadeby)
Born Slippy (NUXX). Trainspotting.
¿Himno generacional?
Quizá sea un termino utilizado muy a menudo y con demasiada ligereza, pero en mi opinión, “Born Slippy (NUXX)”, el tema de Underworld incluido en la banda sonora de Trainspotting puede ser considerado como tal; tiene ese "algo más", que no sabes lo que es en concreto, difícil de expresar, pero que es al fín y al cabo lo que marca la diferencia y que hace que una canción se perciba como algo especial.
¿Himno generacional?
Quizá sea un termino utilizado muy a menudo y con demasiada ligereza, pero en mi opinión, “Born Slippy (NUXX)”, el tema de Underworld incluido en la banda sonora de Trainspotting puede ser considerado como tal; tiene ese "algo más", que no sabes lo que es en concreto, difícil de expresar, pero que es al fín y al cabo lo que marca la diferencia y que hace que una canción se perciba como algo especial.
No hacen falta más de 10 segundos para percibirlo instantáneamente...
La amenaza fantasma (1999) por El Despotricador Cinéfilo
En 1.999 me gasté todos los ahorros de mi vida para irme a Londres a ver La amenaza fantasma, pues se estrenaba 2 meses antes que en España, y era tal la ansiedad, expectación y nervios que no podía esperar ni un segundo más para verla (ya había suficientemente esperado 16 años desde la última película de la saga de Star Wars).
Menciono este dato para dejar claro que no estamos hablando de una película normal y corriente, sino de la que ha sido, sin duda, la película más esperada de la historia del cine. Hace ya bastantes años me sorprendí a mi mismo cuando me ponía a pensar cuales eran mis películas favoritas de todos los tiempos, y nunca nombraba ninguna de las de Star Wars; supongo que esto se debía a que realmente para mí subconscientemente (y para muchos de los que nacimos en la década los 70) Star Wars no es una película, ni siquiera son buenas ni malas, no son películas: es solo nuestra religión cinéfila y un acontecimiento que ha marcado nuestra infancia de tal manera que ha acabado incrustándose en nuestro sensibilidad interna, por lo que es absurdo buscar calificativos para nombrar sus virtudes.
¿Qué se puede decir que ya no se haya dicho?, ¿qué es una Obra Maestra?, ¿qué el cine desde el año 1977 no ha vuelto a ser el mismo?, ¿qué es la película más influyente y que más ha repercutido desde entonces como muy bien demuestra los más de 2 millones de webs relacionadas, ya sea directa o indirectamente, con esos films?. Pues no, sobran las palabras, me molestaría en malgastar palabras en describir si realmente esos tres films, que forman la Trilogía Original, fuesen películas, pero como no lo son, es absurdo buscar calificativos, pues hasta el adjetivo en grado superlativo más intenso y apasionado se quedaría corto en describirlas.
Esto demuestra la enorme ansiedad que vivía en el año 99 y como, motivado por el también excelente cinéfilo Antonio Plaza, me fui junto a él sin pensármelo a Londres, aunque fuese a verla en inglés, porque era tal el acontecimiento que casi me ocasionaba taquicardias la espera segundo a segundo. Ante tal panorama ¿es lógico que me decepcionase?, pues sí, ante tales expectativas hubiese hecho lo que hubiese hecho George Lucas me habría decepcionado (pues ni él ni nadie puede volver a alcanzar la magia y perfección que destilan aquellas películas de nuestra niñez), pero eso no me enfada, no le culpo por ello, sino que despotrico (y muy seriamente) ante el mayor error (para mí) de dicho film: la dispersidad.
Que cierto es ese refrán de "El que mucho abarca poco aprieta", pues Lucas quiso ofrecernos muchísimo en una sola película, y vaya que si nos lo ofreció, multitud de los efectos especiales más revolucionarios hasta el momento, multitud de acción trepidante, multitud de escenarios de los más varopintos, multitud de personajes nuevos, multitud de situaciones nuevas, multitud de aventuras, multitud… de todo. Pero eso no es Star Wars, que craso error cometió, pues le faltaba lo básico de toda película de la Saga anterior: profundizar en los personajes, y sobre todo que dichos personajes sean tan carismáticos que dejen huella; pero solo lanza pequeñas pinceladas de cada uno de ellos, todo es muy disperso, muy superficial, pasan demasiadas cosas y no profundiza en ninguna de ellas lo suficiente como para que nos podamos encariñar o identificar con los personajes.
Quizás ahora, con la nueva trilogía ya completa, no parece tan mala La amenaza fantasma cuando se revisiona, de hecho es bastante buena, y tras ver los dos films posteriores todo tiene su lógica pues ya te has involucrado con los personajes. Estoy seguro de que Lucas solo utilizo este film para presentar a los nuevos personajes, para luego desarrollarlos (eso sí, espléndidamente) en las dos nuevas secuelas; pero es una pena que se le fuese la mano en la dispersidad de todos los personajes, y con que solo se hubiese centrado (y profundizado) en los caracteres principales hubiese ganado mucho peso, y mayor entidad, vamos, que sería una película de Star Wars.
Menos mal que al menos siempre nos quedará la música del Maestro Williams para hacernos volver a esa galaxia tan tan tan lejana…
El sueño de Cassandra (2007) por Aurea García Fernández
Pues si me lo permiten "los despotricadores" reincido en mi papel de "hada buena" y que ustedes me perdonen pero pienso "hablar bien" de otra peli: en este caso "Casandra`s Dream" a la que la crítica ha crucificado de mala manera pero !caramba! lo peor de Woody es bastante mejor que lo que se ve por ahí ¿o no?. esta vez Woody ha optado por la tragedia "clásica" y esto tal vez descoloque a muchos porque piensan que una película de Allen es para reír. Y no es así. Tampoco ç nos reímos con Interiores (1978) en la que quiso hacer un homenaje a su admirado Ingmar Bergman. De todas formas en "Casandra`s" los temas de la tragedia clásica -el amor, los celos ,la traición, el azar, la muerte,etc.- van apareciendo no sin dejar por momentos esparcido por la pantalla un leve aroma sutil de comedia humana llena de comprensión: seguramente no puede evitarlo.
Toda la tragedia se cuece como no podía ser de otra manera en ese caldo de cultivo de insatisfaciones, agravios comparativos y frustraciones varias que es la familia aunque ésta también sea el refugio al que acudir cuando amenaza la tormenta: !qué bien conoce Woody este entramado!. Los protagonistas son dos hermanos -magníficos los intérpretes- pero no se trata aquí del tema bíblico de Caín y Abel sino el del dúo "listo/menos listo" o sea "racional sin complejo de culpa/sentimental con complejo de culpa", pero amor fraterno sin fisuras hasta el trágico desenlace que la critica ha señalado como precipitado. Pero !señores! las tragedias terminan así como las canciones de amor de la mítica egipcia Om Kalsoum precipitadas, pero que muy precipitadas. Es lo suyo ¿no?.
No sé si las chicas malas de las pelis americanas de los 40 pululaban tal cual por el Hollywood de la época pero chicas como Angela la "prota" las vemos cada día a nuestro alrededor. Quiero decir que Allen es un genio a la hora de desarrollar personajes femeninos y Hailey Atwell está magnífica como todos los demás actores porque Tom Wilkinson clava al tio "mitificado" por la lejanía y el dinero que llega nada menos que de la China emergente en donde acaba de abrir una franquicia de sus clínicas de cirugía plástica californianas: un vez más el Woody costumbrista, maravilloso observador de la realidad. Ewan Mcgregor y Colin Farrell ya lo he dicho están estupendos y este último bastante más verosímil que en su "imposible" Alejandro. La fotografía de Vilmos Zsigmond se agradece porque nos ofrece un Londres nada tópico. En fín, lo que decía al principio que una peli secundaria de Allen siempre será mejor que la mayoría. !Qué la disfruten!. (Si se animan).
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