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Alatriste (2006) por Bakunin


Un suspenso para los personajes de Pérez Reverte y los actores de Díaz Yanes. Los libros de Alatriste son aceptables, sin pasarse. Además he leído otros tres títulos de Reverte y sí, escribe bien, pero sus personajes son planos, sin chispa, sin esa energía necesaria para enganchar al lector. Como huevos fritos sin sal o una fabada sin chorizo ni morcilla.

No valoro la película por sus secuencias de acción, que sólo son pasables, sino por el ritmo tan inadecuado y por el flojo trabajo de los actores. Javier Cámara produce hilaridad. Ariadna Gil bochorno. Unax Ugalde bascas (invitación al vómito), el cual hace una interpretación pésima de Iñigo y al que sólo le falta decir “¡qué guay!¡mola un mazo!”. Y el Vigo Mortensen es el único que se salva a medias no siendo un actor de mi devoción.

Si Díaz Yanes se hubiera limitado a llevar a la pantalla el primer libro de Alatriste seguro que habría salido una película más redonda, más sólida, menos ininteligible para los que no han leído la serie... Y le habría dado pie para realizar Alatriste 2, Alatriste 3, etc. Pero incomprensiblemente, con el consentimiento de Pérez Reverte, hace una mezcla confusa a la que falta metraje para abarcar tantas páginas. No es un film para recomendar a los amigos.., tampoco a los enemigos (a éstos es mejor recomendarles "Eragon", próximo título a rejonear).

Solo quiero caminar (2008) por Taylor


Obviamente, existen pelis sin guión. O con tramas argumentales -digamos- abstrusas. Suelen ser pelis con marcado acento gafapastil que buscan su razón de ser en aspectos estéticos o que experimentan con alternativas narratológicas complejas, extravagantes o absurdas. Obviamente, no es el caso de Sólo quiero caminar.

Deduzco, por consiguiente, que algo puede haberle ocurrido a Díaz Yanes con esta peli. Es posible que, con las prisas, el montaje haya sido excesivamente precipitado. También es posible que esos sospechosos boquetes en el guión sean producto de mi imaginación y que mi despiste sea fruto, simplemente, de alguna inoportuna visita al baño o a la nevera. Mucho me temo, sin embargo, que no sólo un servidor ha constatado tanto desatino.

Todo apunta a que Díaz Yanes ha querido quedarse con nosotros. Menudo rufián. Pretendía que nos tragáramos su triquiñuela fílmica y que descubriéramos en él al nuevo Tarantino ibérico. No, Agustín, no. No cuela. Me importa un carajo que lo que nos cuentes sea absolutamente inverosímil, pero ¡cuéntalo bien, joder! Al fin y al cabo, cuando uno no es un artista (es decir, cuando uno no posee suficiente talento como para hacer arte a través del cine) siempre queda la opción de convertirse en un buen artesano, ¿no?. Pero, no. Así no lo conseguirás, majete.

Te concedo un poco de mérito (y no menos) porque a pesar de haber construido tu thriller con el culo, la historieta no deja de ser entretenida y, afortunadamente, cualquier tuercebotas es capaz de atar todos esos cabos sueltos que te achaco. Sólo eso (y la presencia de Ariadna Gil, una tía que me pone un montón) te salva de la quema, güey. Eso sí, ve poniéndote las pilas. La próxima vez seré implacable.

Alatriste (2006) por El Despotricador Cinéfilo


No creo que sinceramente Alatriste sea una mala película, y eso que reconozco avergonzado que fui predestinado a que no me gustase, porque estaba seguro que habían hecho una gran chusca (vale, lo asumo, me aterra enfrentarme a una película española, y es que como muy bien dice el amigo Gonzalo en su crítica la amplia mayoría de las películas españolas deberían terminar en vez de con "Fin" con la palabra "Por fin"). Por ello, cada vez que un film español me gusta (y de hecho algunos son magníficos) siento una doble sensación de alegría y sorpresa, lo que no me pasa, lógicamente, con obras de otras nacionalidades.

Es indiscutible que el cine español hay de todo, por una parte nos encontramos soberbias Obras Maestras, por otro lado películas espléndidas y magistrales, y por desgracia existe un altísimo porcentaje de películas soporíferas, pues la mayoría de nuestros autores no saben que es eso del ritmo (al parecer hacer cine español, y parte del Europeo, es sinónimo de una arritmia tan flamante que la sangre no llega a correr por el celuloide, por muy hábil que acabe siendo el montador de la película).

Y eso era lo que más miedo me daba de Alatriste, me preguntaba ¿una película de aventuras de capa y espada hecha en España con el ritmo, dinamismo, precisión, acción y eficiencia que se necesita tener para este tipo de género?. Pues me alegra comprobar que me equivoqué, porque la película tiene un magnífico ritmo, todos los actores están muy bien y sobre todo es entretenida, pero claro, han cometido unos fallos que en mi opinión jamás hubiesen acometido el típico film hollywoodiense de estas características.

Para empezar, si las novelas de Perez Reverte sobre el personaje de Alatriste son varias (creo que son 6 ó 7) entonces ¿para qué condensar en una sola película todas sus aventuras? es de tontos, es romper la gallina de los huevos de oro (y más en un producto tan marcadamente comercial como este). Cualquier productor medianamente listo podría haber hecho, al más puro estilo de "Harry Potter", una película para cada novela y así se obtendrían ingresos y pingues beneficios económicos todos los años, pues la gente iria a verlas, y la recaudación de la anterior produciría el presupuesto de la siguiente. ¿Por qué me irrita eso?, pues porque la película al condesar y embutir en una sola historia todas las novelas va a toda velocidad, pasan apresuradamente multitud de acciones, hechos, personajes y sucesos que habría que haberlos tratado y desarrollado con más calma, tiempo y nitidez, y acaba resultando una sucesión vertiginosa de acontecimientos que no te da tiempo a digerir y que te hace desconectar (al menos parcialmente) de lo que estás viendo.

Y el otro gran error sin duda es de casting, y tengo que reconocer que el casting no puede ser más acertado, todos los actores están magníficos, espléndidos y muy ajustados en sus personajes, incluido Viggo Mortesen que a mi particularmente me encantó su voz entre susurros (le aportaba cierto misterio y dignidad). Pero entonces, si el reparto es tan correcto y acertado ¿a quien se le ocurre meter ahí con calzador a una actriz tan mala y limitada como Ariadna Gil y además tan inadecuada para ese papel?, nunca entenderé como esta actriz tuvo cierto prestigio en la década de los 90, pues acumula todos los requisitos para ser una mala actriz, es decir, ausencia absoluta de carisma, inexpresividad máxima y nula calidad interpretativa.

Y es que, aunque cada vez nos acercamos más al estilo de nuestros maestros hollywoodieses en talento y presupuesto, seguimos teniendo unas carencias ¿llamémoslas logísticas? que nos hacen tropezar y no alcanzar la perfección y factura que desprende cada producción americana, pero ¿quién sabe?, quizás llegue el día que hagamos trabajos de género mucho mejores que los suyos, pero para eso habría que empezar teniendo una industria en condiciones e ir acabando con tanto soporífero cine de autor intelectual.