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#Rebeca Crítica "Rebeca" (1940) de Alfred Hitchcock (por Begoña Suárez)
Esta es otra obra maestra de Alfred Hitchcock para los amantes del cine clásico. Le valió dos Oscar a Mejor Película y Fotografía. Es una mezcla entre drama y thriller psicológico que mantiene al espectador bien pegado al asiento con un relato del todo inesperado. La película comienza con la famosa frase con la que comienza el libro de la escritora británica Daphne du Maurier, Rebecca (1938), en la que se basa la película: “Anoche soñé que volvía a Manderley…”
Un historia que cuenta sobre Maximiliam deWinter, un aristócrata inglés que marcha a Montecarlo para olvidar la muerte de su esposa Rebecca De Winter. Allí se enamora de la dama de compañía de la Señora Van Hopper, con la que poco después se casa y se marcha a vivir a la conocida mansión Manderley. Una casa llena de los recuerdos de la anterior...
Lady Hamilton (1941) de Alexander Korda (por Father Caprio)
Con propiedad, podemos hablar de cine histórico. El amor de Lady
Hamilton (Vivien Leigh), esposa del embajador de Inglaterra en Nápoles,
William Hamilton y el héroe de la marina británica Lord Horatio Nelson
(Laurence Olivier), fue una historia real y como prueba de fidelidad el
guión escrito por R.C.Sherriff se nutrió de fuentes documentales tales
como cartas y memorias.
Esto es ciertamente un valor pues en ocasiones, tras ver un film pseudohistórico, acabamos con los conceptos trastocados, y ello aunque estemos ante una cinematográfica obra maestra. Así, por ejemplo, la Reina Cristina de Suecia nunca abdicó por amor, y en cambio la película de Mamoulian y la actuación de la Divina son dos genialidades. Una vez más cine es cine y así debemos considerarlo.
En cine histórico, tengo a Alexander Korda por una autoridad. La vida privada de Enrique VIII y Rembrand, ambas con el gran Laughton, son dos clarísimos ejemplos de buen cine en general e histórico en particular. En Lady Hamilton, el reparto sigue siendo uno de...
Pulsa aquí para leer la crítica completa
Esto es ciertamente un valor pues en ocasiones, tras ver un film pseudohistórico, acabamos con los conceptos trastocados, y ello aunque estemos ante una cinematográfica obra maestra. Así, por ejemplo, la Reina Cristina de Suecia nunca abdicó por amor, y en cambio la película de Mamoulian y la actuación de la Divina son dos genialidades. Una vez más cine es cine y así debemos considerarlo.
En cine histórico, tengo a Alexander Korda por una autoridad. La vida privada de Enrique VIII y Rembrand, ambas con el gran Laughton, son dos clarísimos ejemplos de buen cine en general e histórico en particular. En Lady Hamilton, el reparto sigue siendo uno de...
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Cumbres borrascosas (1992) de Peter Kosminsky (por Diego Vinagre Nevado)
El matrimonio de su amada con el rico Eduardo Linton vecino de la Granja de los Tordos , le induce a huir de Cumbres borrascosas y regresar dos años más tarde convertido en un rico hacendado. A partir de este momento se inicia el proceso de venganza que se convertirá en tragedia para las familias y sus descendientes, “he vencido a mis antiguos enemigos y ahora puedo, si quiero, completar mi venganza en sus descendientes”. venganza contra los que le han querido hundir y convertirle en sirviente por su origen humilde, contra la oligarquía terrateniente tradicionalista representada por los Linton, con el triunfo del siervo sobre el amo, la derrota del opresor contra el oprimido, que le llevara a la libertad y al inicio de la tragedia.
La ambientación de la película intenta recrear en lo posible el ambiente que podiamos encontrar o imaginar en la zona donde se desarrolla la trama, en este caso el pueblo de Haworth, las casas de los protagonistas, el paisaje sordo, el clima típico da esa sensación habitual de aislamiento con una atmósfera inquietante, donde encontramos una íntima conexión entre el clima emocional y el atmosférico, las emociones que desarrollan los personajes están unidos a las fuerzas de la propia naturaleza, con grandes momentos de violencia unidos a otros de tregua. Las emociones y los personajes son un reflejo del contexto que los envuelven. Vidas desapacibles, marcadas por la tragedia, donde el murmullo de los vientos serán el preludio de los malos augurios; nieblas que forman parte continuamente del escenario de la existencia miserable de las gentes de aquellos páramos.completado por una condena fantasmagórica que arrastra a la pareja protagonista Catherine y Heatcliff a poder disfrutar su amor, más allá de la muerte.
El pueblo de Haworth donde se desarrolla la trama lo podemos encontrar en una ladera de una escarpada colina rodeada de páramos y de otras muchas colinas unidas y sumamente empinadas, que lo aíslan casi por completo de cualquier población vecina, quedando apartado en gran medida del mundo exterior.Este aislamiento, simboliza perfectamente la dureza de la vida y de sus habitantes. Actualmente es un pueblo de caliza gris, si subimos por su calle principal Main Street y seguimos por su continuación West Lane, en un desvio a mano izquierda vamos a llegar al entorno familiar de las Bronte, fielmente reflejado en el Bronte Parsonage Museum, la casa familiar unida a la iglesia , con su reloj de color azul, e igualmente evocadores son los paseos que tanto gustaba a la familia: las bronte Falls y el Bronte Bridge y también cercano Bronte Seat una piedra en forma de silla. Esto se refleja en la obra muy claramente, y está profundamente relacionado con otro elemento muy relevante en la obra, como son los páramos de Yorkshire, ese entorno natural fue una parte importante de la vida de la autora, ya que apenas salió de ellos en su corta vida.
Es complicado plasmar en el celuloide los deseos que inspiraron a las hermanas Bronte al realizar sus novelas; prácticamente las adaptaciones cinematográficas que se han realizado sobre las novelas no consiguen trasmitir las fuerza interior y el ambiente tenebroso y son consideradas como estéticas y blanditas, siendo sus personajes demasiados humanos y escasamente atormentados , como ocurre con esta pelicula. Anteriormente fue llevada al cine en dos ocasiones, en 1939 , dirigida por William Wyler, e interpretada por Merle Oberon y Laurence Olivier, y en 1953 Abismos de Pasión de Luís Buñuel, con una versión muy libre y ambientada en México y que quizás sea la mejor adaptacion de la obra literaria y de su ambiente opresivo y trágico.
Verdaderamente estos deseos son crónicas de sueños irrealizables, entre ellos salir de un mundo de pobreza, marginación emocional y social marcado por las injusticias que las mujeres continuamente recibían, se puede ver que las mujeres de esta historia son fuertes, rebeldes y sabias, opuestas a la situación real de la época, y los hombres son seres débiles, enfermizos con una clara dependencia hacia sus mujeres, escapando de la metáfora victoriana del roble y la hiedra, interpretados por las figuras del hombre y la mujer, según la cual la hiedra necesita del roble para poder sobrevivir. En este caso ambos se necesitan , no para una supervivencia sino para amarse con desespero, al traicionar la naturaleza, los dos amantes se pierden, uno como vengador y la otra como fantasma, al final esa unión solo puede sostenerse como se verá al final de la película con la muerte que al mismo tiempo traerá la libertad de poder escapar de su condena fantasmagórica y poder disfrutar de su amor eternamente, como reflejó Catherine en esta maravillosa declaración, en uno de los momentos cumbres de la película.
“Mi amor por Linton es como el follaje del bosque, el tiempo lo cambiará como el viento cambia los árboles... Pero mi amor por Heathcliff es como las rocas eternas bajo la tierra, manantial de escasa alegría, aparentemente, pero necesario”. “Las grandes miserias de mi vida han sido las miserias de Heathcliff porque yo... soy Heathcliff”.
La huella (2007) por El Despotricador Cinéfilo
Soy consciente de que el gran cariño que desde siempre he procesado a La huella (la original, la buena, la Obra Maestra de Mankiewicz) puede haber hecho que me haya enfrentado a este remake con ojos recelosos y un poco subjetivos, pero no lo creo, pues estaba considerablemente motivado ante la espectativa que suponía esta nueva versión, ya que tenía bastantes puntos a su favor.
Por una parte, estaba la curiosidad por saber cómo había adaptado Harold Pinter la famosa obra teatral de Anthony Shaffer (tan magistralmente adaptada por él mismo en la película de Mankiewicz); por otra parte, teníamos a Michael Caine en el papel de Andrew Wyke (35 años después de su inmortal actuación como Milo Tindle) y ver a Caine es poder disfrutar de uno de los 10 mejores actores del mundo (sin discusión posible); y finalmente, me intrigaba qué podía haber hecho (en otros tiempos genial) Kenneth Branagh como director.
Pues bien, no necesité ni 10 minutos de película para que todas mis ilusiones se quebrarán y mi decepción fuese absoluta. De todas las posibles adaptaciones de la fabulosa obra teatral esta es, posiblemente, la peor de todas. Y realmente me duele, porque es un texto al que tengo un gran aprecio y cariño. Cierto que, como siempre, Michael Caine es un actor tan espléndido que salva cualquier mediocridad, pero eso, al menos para mí, no es suficiente.
Un claro ejemplo de mala adaptación es cómo han comprimido los 140 minutos de la película original en unos lamentables 84 minutos, perdiéndose toda la gracia, el encanto de los diálogos, el juego detectivesco, el desarrollo que se necesita para la intriga y las continuas sorpresas; en definitiva, se han cargado la pura esencia del film original. Por otra parte, tenemos a un Jude Law que palidece continuamente al lado de Caine; por supuesto que ningún actor joven puede equiparse interpretativamente a Caine, pero la actuación de Law es tan lamentable como patética (de vergüenza), más aún con el jugoso caramelo que supone este papel para cualquier actor.
Después de visionar remakes como estos, dan ganas de dar un salto e ir corriendo a por el DVD de La huella original para que dos genios de la talla de Laurence Olivier y Michael Caine nos demuestren, por enésima vez, lo grande que es el cine sin necesidad de tanto artificio superficial.
Más críticas de El Despotricador Cinéfilo en:
http://www.eldespotricadorcinefilo.com/el-despotricador-cinefilo.html
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