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Amistad (1997) por El Despotricador Cinéfilo
Que el cine no es una ciencia exacta lo sabe todo buen cinéfilo, pues incluso los Maestros más consagrados y experimentados fallan sin ningún motivo ni causa aparente. Supongo que eso es parte del encanto del cine, por una parte que una película de un director desconocido se convierta en un inesperado éxito brutal, y por otra parte, que películas que tienen todo a fu favor para triunfar acaben siendo productos descafeinados. Un buen y lamentable ejemplo es "Amistad".
"Amistad" tenía a su favor todo para alzarse como una Obra Maestra más del genial Spielberg, e imprevisiblemente se acabó convirtiendo en un film correcto, formalmente intachable, pero incompleto emocionalmente. No acabo de comprender qué falla en "Amistad", por mucho que la revise no lo comprendo, pues es una película académicamente perfecta e impecable, donde el diseño artístico, la fotografía, el vestuario, el montaje, el guión, la dirección, las interpretaciones y, por supuesto, la música del Maestro Williams son sencillamente perfectos y exquisitos.
Y sin embargo es un film aburrido, muy aburrido, sin ritmo, sin interés, sin alma, sin pasión y donde se ve que la sangre no corre por el celuloide. ¿Qué falla? Ni idea, ¿Por qué es un film fallido? Ni idea. Si yo lo supiera supongo que los cineastas también lo sabrían y, por tanto, no volverían a errar de nuevo; pero esto nunca pasará, porque la impredecibilidad del cine lo convierte en algo mágico y expectante, aunque eso conlleve llevarnos, de vez en cuando, decepciones como la de "Amistad".
Piratas del Caribe 3: En el fin del mundo (2007) por Antonio Doncel Monje
Debería hacerse un epígrafe más, dentro de las clasificaciones habituales de las películas, son aquellas que cuando empiezas a verlas un viernes por la noche, cansado de toda la semana, son capaces de hacer que te quedes delante de la tele, para verlas enteras, si una película es capaz de que lo haga debe ser buena, entretenida (coloca aquí el adjetivo de esa nueva categoría).
Dentro de esta clase de películas está la tercera parte de piratas del Caribe, para mí la mejor de las tres, aunque como suele pasar siempre en trilogías la de en medio es la que peor parada sale, PDC3, tiene buenos ingredientes: acción, efectos especiales, sobresalientes los marineros del Holandés Errante, buenos actores, Sparrow merece un capitulo especial, un guión que sirve para salir del paso y cierra de manera inteligente la trilogía apañando que para los protagonistas no hay final feliz pero se pueden consolar cada diez años.
Otro éxito de la película es que Sparrow está más comedido, no tiene los arrebatos histriónicos de las dos anteriores y al tener menos peso en la película se lleva mejor y para finalizar buenos gags, geniales los dos marineros que se hacen piratas. En fin una peli divertida que puede hacer que te reconcilies con el cine de aventuras sin más y de paso hasta puede que te parezca Orlando Bloom un buen actor.
El único pero es que sólo es eso, cine de entretenimiento para un viernes por la noche.
Mamma mia (2008) por Anónima
"Mamma mia!", adaptación cinematográfica del musical homónimo basado en el repertorio del grupo sueco ABBA, es una comedia musical de gran simpleza argumental y de enorme sentimentalismo en la que las canciones de ABBA, aunque no siempre bien ensambladas, pues a veces no parecen ajustarse a la situación que pretenden ilustrar, dan al film las dosis necesarias de alegría y dinamismo para mantener al espectador entretenido.
La película comienza como una historia de búsqueda, de introspección, de conocimiento de uno mismo que todos los personajes persiguen, aunque de diversas formas: a través del conocimiento de sus orígenes (Sophie), del viaje y la navegación (Sky), del retorno sentimental a la esposa (Sam) como un Ulises redivivo al estilo kitsch, etc. Sin embargo, al final, cuando estalla la fuente de Eros que Afrodita tenía oculta en la isla, según contaba la leyenda, todo se transforma en un grito orgiástico y dionisíaco.
Tampoco podemos decir que la dirección sea buena si tenemos en cuenta que Phyllida Lloyd no consigue trasladar de forma adecuada el musical a la gran pantalla. Con todo, esa frenética sucesión de planos, de gags y de canciones consigue mantener un dinamismo constante, una energía y una vitalidad que apenas dejan tiempo al espectador para captar los defectos del film.
Poco importa que la película no consiga siquiera que las canciones insertadas vertebren la narración de manera que sirvan para avanzar el argumento o desarrollar los personajes, el desenfado, la naturalidad y la constante hilaridad hacen que este film, que ha sido calificado como "karaoke polifónico", no deje un mal sabor de boca en el espectador.
Este canto a la nostalgia consigue arrastrar y hasta arrebatar a un público ávido de sueños que vibra al ritmo de las canciones del grupo sueco al tiempo que evoca un pasado, que siempre parece mejor, y rememora antiguos amores aun sabiendo que "nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos".
No obstante, a pesar del resto de actores y actrices que forman este reparto estelar, probablemente la película no se habría convertido en un éxito de taquilla de no ser por la presencia de Meryl Streep.
Debemos tener en cuenta que "Mama mia!" es una película camp, lo cual implica un gusto por lo innatural. Buena prueba de ello son los idílicos paisajes griegos cuya belleza adquiere cierta artificialidad al ser captada por la cámara.
Para juzgar acertadamente la película es necesario entender esa voluntad de transformar lo serio en frívolo, de crear una parodia del género, de teatralidad.
Y es que quizá parte del encanto de la película reside precisamente en lo hortera, en lo chabacano, que logran hacer el sueño más cercano, más asequible.
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