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Dreamgirls (2006) por El Despotricador Cinéfilo

Una de dos, o yo cada día soy más astuto o Hollywood ya no sabe engañarnos como antaño. Porque esta Dreamgirls reúne todos los ingredientes para ser un agradable engaño hollywoodiense, es decir, un film tremendamente comercial, entretenido, bien interpretado y con unas canciones excelentes y pegadizas, que te hacen sacar la poca marcha que tengas en el cuerpo.

Entonces, ¿por qué no funciona?, pues por algo muy básico, esencial y primario en el cine: El guión, casi nada.

Y es que a pesar de que estéticamente sea un film impecable, la música sea sobresaliente, los actores estén todos espléndidos (sobre todo Jennifer Hudson, en el que, desde ya, será el mejor papel de su carrera sin duda) no consiguen "disfrazar" un guión que es un refrito sentimentaloide de los peores culebrones venezolanos que te puedas imaginar, eso sí, hecho con todo lujo de medios y de efectivas técnicas cinematográficas, pero ni aún así consiguen disimular la bajeza de un guión tan simplón, insulso y poco original, típico de serial de culebrón cutre.

Probablemente a lo largo de su historia Hollywood nos ha ofrecido productos similares y nos lo hemos tragado, pues el oropel que le rodea nos hace olvidar por completo la esencia y la enjundia que le faltaba, pero en este caso es tan descarado el insulto al espectador, ofreciendo este melodrama tan banal que no se consigue reparar la ausencia absoluta de un guión robusto y convincente.

Por ello, lo mejor es tomarse Dreamgirls como un musical espléndido, disfrutarlo como tal al ritmo de las excelentes canciones y olvidarse que bajo ese magnífico espectáculo musical debería haber un guión, solo así, se disfrutará la película totalmente.

2012 (2009) por El Despotricador Cinéfilo


Recuerdo que cuando era un chaval (bueno, quizás no tan chaval) fui a ver entusiasmado Independence day, pues el trailer reunía absolutamente todos los ingredientes para que la película me gustase. Y no me gustó; a pesar de algunos aciertos parciales, me sentí rotundamente decepcionado por lo que nos ofreció Emmerich.

Como los seres humanos a veces somos muy tontos y reincidentes, en los años sucesivos volví a caer de nuevo en la misma trampa de este pésimo e insufrible director, es decir, dejarme cautivar por un trailer espectacular y muy jugoso para luego encontrarme con pura bazofia. Ahora bien, en el caso de 2012 ya la desvergüenza clama al cielo. Y eso que todo aquel que va a verla sabe muy bien a lo que se va a enfrentar: un derroche de efectos visuales sobrecogedores y apabullantes que te dejarán sin respiración a lo largo de un insípido y hueco guión.

Pues ojalá me hubiese encontrado eso, ojalá, porque con el guión más insípido, hueco e infantil que pudiera imaginar ya hubiese sido mejor que semejante mierda con la que me topé. Sí, mierda. Sé que no es un adjetivo muy cinematográfico, pero es que no merece otro calificativo. 2012 (solo el título tiene algo de imaginación) es un torrente de topicazos ya vistos, clichés catastrofistas, una exageración desesperante (a algunos hasta les divertirá lo patética y cutre que puede llegar a ser; a mí no, desde luego) y una sucesión continua de retales (deshechos, mejor dicho) de Independence day y El día de mañana para rellenar metraje.

En serio, ¿por qué Emmerich, en vez de torturarnos de forma tan miserable, no va de una vez por todas a un buen especialista a que le diagnostiquen la raíz de ese afán obsesivo que tiene por la destrucción y el desastre global? Él saldrá ganando emocionalmente y nosotros cinematográficamente.

¿Algo destacable en 2012? Pues, sin duda, la simpática y bufona cara de John Cusack, muy consciente de la mierda de película en la que está metido, tomándosela con mucho sentido del humor y resignación.

Dreamgirls (2006) por Antonio Doncel Monje


Dream girls, operación triunfo y fútbol americano: Jennifer Hudson

Sirva de pretexto una buena película para unir cosas que bien juntas o bien por separado acaparan la atención de todo el mundo: el cine, la televisión y el deporte.

Estaba viendo el otro día el mayor espectáculo del mundo de la televisión y del deporte, la super bowl cuando volví a ver a la prota de estas líneas. Jennifer Hudson cantando el himno nacional estadounidense antes de empezar el partido y en muchos americanos y en pocos europeos salta a la cabeza esta película en que en principio todo estaba preparado para el lucimiento de Beyonce pero el Oscar a la actriz secundaria fue para Jennifer Hudson, con una voz prodigiosa, en la película le pasa de todo lo malo, la repudian, deja de cantar, tiene un hijo del malo, en fin de todo pero en la vida real tras un inicio absolutamente prometedor: ganadora de american Idol, lo que aquí podríamos traducir como operación triunfo, que en España ganan desconocidos pero que en los USA gana gente como la Hudson, el Oscar pero como decía al igual que en la película le cambia la suerte y de un plumazo asesinan a tres de su familia, la super bowl le sirvió para reaparecer y de paso sacar lágrima.

Pero centrándonos en la película ya que se supone que vamos de cine, si fuésemos de fútbol americano hablaríamos de Kurt Warner, Dream Grils es una muy buena oportunidad de magníficos secundarios, mejor banda sonora y también, claro, de disfrutar de Beyonce.