Parece que no existe una definición de melodrama aceptada
universalmente. Se habla de drama con música, por el prefijo melo, lo
cual puede ser acertado en medios operísticos, y también de dramas
humanos, pasionales, viscerales, con sus crímenes y sus castigos, donde
lo que realmente cautiva la sensibilidad de los espectadores no es tanto
la fotografía ó la música sino la intensidad y la fuerza de los
sentimientos.
El trono real del melodrama americano estuvo (y así sigue) ocupado por Douglas Sirk, un alemán exiliado de la conflictiva Europa y que filmó entre otros melodramas, Escrito en el viento, donde retrata la sociedad del dinero con la vacuidad que puede dar el dinero que acude fácil.
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El trono real del melodrama americano estuvo (y así sigue) ocupado por Douglas Sirk, un alemán exiliado de la conflictiva Europa y que filmó entre otros melodramas, Escrito en el viento, donde retrata la sociedad del dinero con la vacuidad que puede dar el dinero que acude fácil.
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