Uno de los primeros acontecimientos cinéfilos que recuerdo con especial
cariño eran las sesiones dobles que durante mi infancia programaban
algunos cines. De muchas de esas primeras películas no recuerdo ni el
título dado que apenas tendría yo unos 4 ó 5 años. Lo que sí tengo
presente en mi memoria es que en cuanto empezaban por fin a aparecer los
títulos de créditos todos los niños efusiva, alegre y entusiasmadamente
nos poníamos a aplaudir con la mayor devoción, como dando las gracias
por lo que íbamos a ver, y volcando toda nuestra confianza y gratitud
por anticipado, a través de esos aplausos, en la película.
Como ya he dicho apenas recuerdo ninguna de esas películas (la mayoría de ellas serían reposiciones o productos de serie B) pero ya entonces me marcó de forma apabullante Los vikingos por la minuciosa descripción de las salvajes, crudas, honorables y viscerales escenas y la plasmación, a modo hollywoodiense, de toda la iconografía vikinga. Disfruté tantísimo con esa película de puro escapismo, diversión y aventura “pulp” que se me incrustó en el subconsciente una de sus míticas escenas: aquella en la que el vehemente Kirk Douglas escala valiente e intrépidamente por un portón levadizo aprovechando como escalera las hachas que deliberadamente han lanzado contra él.
Pulsa aquí para leer la crítica completa
Como ya he dicho apenas recuerdo ninguna de esas películas (la mayoría de ellas serían reposiciones o productos de serie B) pero ya entonces me marcó de forma apabullante Los vikingos por la minuciosa descripción de las salvajes, crudas, honorables y viscerales escenas y la plasmación, a modo hollywoodiense, de toda la iconografía vikinga. Disfruté tantísimo con esa película de puro escapismo, diversión y aventura “pulp” que se me incrustó en el subconsciente una de sus míticas escenas: aquella en la que el vehemente Kirk Douglas escala valiente e intrépidamente por un portón levadizo aprovechando como escalera las hachas que deliberadamente han lanzado contra él.
Pulsa aquí para leer la crítica completa
No hay comentarios:
Publicar un comentario