Es habitual, cada vez que llega el mes de Febrero o Marzo, que en Internet y los demás medios de comunicación, empiecen a brotar sin parar las estadísticas acerca de las tremendas injusticias que se han cometido en los Oscars a través de los años. Si algo demuestran esas estadísticas es la falta de profesionalidad, rigor y desinformación de quienes escriben las crónicas que las acompañan.
¿Cuántas veces hemos leído u oído a lo largo de los años que Chaplin, Howard Hawks, Hitchcock, Kubrick, Orson Welles o Kurosawa nunca han ganado el Oscar? Pues todos ellos lo han hecho. En los casos de Chaplin o Welles incluso más de una vez. Pero claro, es que informarse correctamente cuesta tanto...
Esto de las injusticias es algo duro de digerir, porque en los Oscars, como en cualquier sistema democrático de votación, se puede errar, pero rara vez se suelen cometer injusticias que no se hayan remediado con el paso de los años. ¿Que Ciudadano Kane o Psicosis no ganaron el Oscar a la mejor película? Pues por supuesto que no, pero es que competían nada más y nada menos que con Qué verde era mi valle, de Ford, y El apartamento, de Wilder, respectivamente . En estos casos, ¿a quién premiar? ¿A quién quieres más?, ¿a papá o a mamá? Es imposible decidirse cuando hablamos de Obras Maestras tan sublimes e inmortales.
Ahora bien, un tema recurrente que siempre suele salir es cómo Rocky ganó compitiendo contra Taxi driver, Todos los hombres del presidente o Network. Pues ganó, en mi opinión, por la sencilla razón por la que muchos años después Shakespare enamorado venció a Salvar al soldado Ryan. Es decir, yo creo que a veces la Academia premia aquellas películas que, comprensible o incomprensiblemente, atesoran (por verdadera magia inexplicable) un halo de puro cine en su esencia. Aunque sean películas imperfectas (que lo son), contienen momentos de pura antología cinematográfica que ninguna de esas otras películas (académicas e impecablemente perfectas) contienen.
De todos modos, como sabiamente dijo el amigo Spielberg en los Oscars de este año, es tan honroso estar en la lista de los ganadores como en la de los perdedores. Al fin y al cabo es cine de tan alta calidad que el que siempre sale ganado es el cinéfilo.
Hablando de lo poco que se documenta la prensa, un nuevo caso lo tenemos en la reciente muerte de la gran Elizabeth Taylor. Todos los periódicos y artículos de Internet que he leído se han referido a ella como "Ganadora de dos Oscars". Pues bien señores, la Taylor ha ganado TRES OSCARS a lo largo de su vida ¿tan difícil era documentar e informarse correctamente?
ResponderEliminar¡Sí señor! se dicen tantas cosas por ahí, que se agradece cuando alguien habla con propiedad, como es tu caso. Es una delicia leer tus comentarios.
ResponderEliminarUn saludo