El propio Hitchcock fue el peor crítico de este film. Reconoció haberse
dejado llevar por la valoración favorable de una novela (Man running
de Selwyn Jepson) cuyo argumento se calificó como típicamente
hitchconiano. Recogió el guante pero acabó arrepentido. ¿Que falló?
Es cierto que estamos ante un film menor del mago inglés pero ello no es
suficiente para una descalificación rotunda. La película no es una obra
maestra pero superaría con creces a muchos otros trabajos del género
policíaco. Sin embargo no tiene la denominación de origen de don Alfredo
y eso, evidentemente, lastra y baja la cotización. Los "vinos"
Hitchcock han madurado en barricas de suspense, lo que les confiere su
sabor especial. Aquí el suspense ha sido sustituido por la sorpresa y
digamos que no es lo mismo.
Pánico en la escena se basa en la aparente inocencia de Jonathan
Cooper (Richard Todd) a quien todos los indicios apuntan como asesino
del esposo de su amante Charlotte Inwood (Marlene Dietrich). Tan solo la
confianza plena de su amiga Eve (Jane Wyman) mantiene la esperanza de
su inocencia y en la lucha por demostrarla e implicar a la propia amante
se centra el argumento de un film donde el suspense está desaparecido
en combate, la tensión es la justa y la comedia romántica llena ese
hueco anodino tan infrecuente en las películas del inglés.
De todos modos pretendo ser justo y por ello quiero destacar algunos aspectos de relevancia:
Marlene Dietrich, una actriz a la que los años endurecieron su belleza
al mismo tiempo que le añadían un "glamour" absolutamente personal e
inimitable.
Alastair Sim, actor inglés que pone el contrapunto de humor al film. Hay
que decir que su participación en la película fue impuesta y no bien
recibida por Hitchcock. Sinceramente creo que al mago le fallaron sus
varitas proféticas.
La escena de la muñeca con el vestido manchado, probablemente el momento más inolvidable de esta cinta.
Su planteamiento argumental como falso flashback. Es la gran mentira del
film y uno de los argumentos en su contra, aunque para mi se encuentre
entre sus aspectos más positivos.
El reencuentro de Hithcock con el mundo del teatro, uno de los referentes de su obra que ya encontramos por ejemplo en Murder o en los 39 escalones
Su final (que no desvelaré)
No cito a Jane Wyman, una estrella eclipsada por la Dietrich (en la
realidad hubieron sus mas y sus menos entre las dos stars, rencillas
aprovechadas en favor de la película por el propio don Alfredo), ni
tampoco a los actores, los cuales se intuye están ahí, pero poco más (la
sombra de Marlene es muy alargada)...
¿Que falló? preguntaba al inicio. Falló el suspense. En ningún momento
sentimos la inminencia de un peligro cierto sobre el personaje digamos
cándido del film (Eve). En ningún momento nos sentimos agobiados por un
semáforo que no cambia de color o por unos pasos que acaban alejándose
en dirección contraria. Este no es nuestro Hitchcock que nos lo han
"cambiao"...
Sin embargo la película puede y debe verse.
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