Se lo tiene merecido. En The Artist trabajó quince horas diarias, más de lo que cualquier ser humano puede aguantar. Ni siquiera el hecho de que la película fuera muda y no tuviera que hablar resta méritos a su actuación. Según informa su agente, para satisfacer su gusanillo cinematográfico hará alguna que otra intervención en asuntos menores: cortometrajes o anuncios de televisión. Pero que se olviden de él en películas de varios meses de rodaje. No está dispuesto a hacer el esfuerzo titánico de aprenderse nuevos guiones, y tampoco concederá más entrevistas. A sus muchos seguidores siempre les quedará el consuelo de rememorar la imagen de este pequeño gran artista cuando pisó la alfombra roja de Cannes para recibir, arropado por sus compañeros de The Artist, el Palm Dog.
Uggie es un anciano de diez años de edad y está cansado de actuar. Lástima. Ya no podremos verle en nuevas películas, pero al menos nos queda la esperanza de que Dash, el hermano de nuestro simpático perro de raza Jack Rusell Terrier, haya heredado su talento artístico.
Más críticas de Francisco Rodríguez Criado en:
http://www.eldespotricadorcinefilo.com/francisco-rodriguez-criado.html
No hay comentarios:
Publicar un comentario